Publicaciones Científicas

ARCHIVOS DE BRONCONEUMOLOGÍA PUBLICA EL ESTUDIO ’TOMA’

Cerca del 20 por ciento de los pacientes con oxigenoterapia entre 40-60 años siguen fumando


En el trabajo participan siete centro hospitalarios de la Comunidad de Madrid

Redacción. Madrid
El estudio TOMA (Tabaquismo en pacientes con Oxigenoterapia crónica domiciliaria en la Comunidad de Madrid), puesto en marcha por Carburos Médica y Neumomadrid, y coordinado por Carlos Jiménez, Pilar de Lucas e Inmaculada Ramos, ha sido publicado en el último número de la revista Archivos de Bronconeumología. Los resultados son concluyentes: “El 5,7 por ciento de los pacientes mayores de 40 años que reciben tratamiento con oxigenoterapia continúa fumando, cifra que aumenta al 18,4 por ciento en los pacientes de entre 40 y 60 años”, asegura Carlos Jiménez Ruiz, co-director de este estudio.

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Inmaculada Ramos, durante la presentación del trabajo.

En el momento de realizar el trabajo en 2008, se estimó que en la Comunidad de Madrid habría, con una duración mínima de al menos seis meses y con edad superior a 40 años, alrededor de unas 11.200 personas con oxigenoterapia crónica domiciliaria. De todas ellas, se obtuvo una muestra de 845 pacientes pertenecientes a siete centros hospitalarios: Hospital General Universitario Gregorio Marañón, Hospital Universitario de La Princesa, Hospital Universitario Príncipe de Asturias, Hospital Universitario Ramón y Cajal, Hospital Universitario La Paz, Hospital Universitario Puerta de Hierro y Hospital Clínico Universitario San Carlos. De esta manera “hemos pretendido conocer la persistencia del hábito tabáquico en la población de pacientes con oxigenoterapia crónica domiciliaria en la Comunidad de Madrid”, explica la Pilar de Lucas, jefe de la Sección de Soporte Ventilatorio del Hospital Gregorio Marañón de Madrid.

“De entre los fumadores, la tasa más alta de consumo de tabaco se situaba en los que están en la década de los 40 (30 por ciento). La edad media de inicio del hábito tabáquico fue de 18,8 años, llevando una media de tiempo fumando de 48,8 años”, destaca esta especialista, según el cual los datos obtenidos de este trabajo muestran que “la característica a destacar en el hábito tabáquico en estos pacientes es su grado medio-alto de dependencia a la nicotina con una puntuación media en el test de Fageström de 3,6”.

Oxigenoterapia crónica domiciliaria

Se sabe que la oxigenoterapia crónica domiciliaria (OCD) “es la única medida terapéutica capaz de mejorar la supervivencia en aquellos pacientes con insuficiencia respiratoria crónica acaecida en los estadios avanzados de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC)”, explica Inmaculada Ramos, directora Médico de Carburos Médica. Sin embargo, la eficacia de este tratamiento está relacionada con el uso apropiado del mismo. “Se ha demostrado -explica Ramos- que la persistencia del consumo de tabaco disminuye la efectividad del tratamiento”.

Diferentes estudios han analizado la prevalencia de tabaquismo en el grupo de pacientes sometidos a oxigenoterapia crónica domiciliaria (OCD). En países de nuestro entorno, algunos estudios sitúan la prevalencia de tabaquismo en pacientes con oxigenoterapia domiciliaria en cifras que oscilan entre el 6,9 y el 29 por ciento. Un estudio realizado en una de las áreas sanitarias que componen la Comunidad de Madrid sobre la adecuación de la prescripción de este tratamiento, detectó, mediante encuesta, que hasta el 11 por ciento de los pacientes eran fumadores activos.

Tratamiento farmacológico

Hasta hace poco se pensaba que el tratamiento farmacológico para la deshabituación tabáquica no resultaba tan eficaz en los pacientes con insuficiencia respiratoria y oxigenoterapia. Hoy ya sabemos que esto no es así. “Se sabe que los tratamientos no farmacológicos llegan a tener una eficacia de 5-10 por ciento, frente al 35-40 por ciento que alcanzan las terapias farmacológicas”, explica el doctor Jiménez, por lo que, “a todos los enfermos con insuficiencia respiratoria crónica que deseen dejar de fumar se les debe ofrecer tratamiento farmacológico para ayudarles a conseguirlo”. Por otra parte, “en una segunda parte de este trabajo se ha querido también conocer la efectividad de un plan de intervención mínima en aquellos pacientes fumadores en fase de preparación para dejar de fumar”, concluye el doctor.

Esta segunda parte del estudio ha consistido en el seguimiento de aquellos pacientes declarados fumadores a los cuales, tras consejo médico y entrega de documentación informativa (método de intervención mínima), se les instó y motivó a acudir a una consulta especializada de tabaquismo, programada a tales efectos en su hospital de referencia, para el inicio de un tratamiento de deshabituación tabáquica, cuyos resultados están pendientes de ser finalizados.