Tribuna de opinión

Conviene promocionar lo “neumosaludable o pulmosaludable”


Las sociedades científicas han decidido que 2010 sea el “Año de la salud pulmonar”, por lo que puede ser el momento idóneo para promocionar entre todos los profesionales sanitarios lo “neumosaludable” y “pulmosaludable”, términos que solo aparecen en un par de citas en internet, con motivo de la celebración del IV Curso para Educadores en Asma, donde se recogen las declaraciones hechas en las Jornadas que el Dr. José Luis Viejo Bañuelos, jefe del Servicio de Neumología del Hospital General Yagüe, organizó en Burgos en 2006, dentro del 32 Simposio de Neumología (http://www.neumoped.org/docs/IVCurs...) y en la conferencia que tuve el honor de ofrecer en 2007 en la Fundación Caubet-Cimera en Palma de Mallorca, en el marco de la Semana de Ciencia y Tecnología (http://www.caubet-imera.es/img/uplo...).

La verdad es que el propio corrector ortográfico de Windows no reconoce estos términos y su buscador nos pregunta si lo que en realidad buscamos es el térmico “oncosaludable”. Es decir, que hasta el cáncer, que siempre tiene una cierta connotación negativa, especialmente para la población general, tiene ya acuñado el término de “saludable”.

¿Y por qué no el pulmón? Y no es porque no sea necesario, sería un término que nos ayudaría y, mucho, a la hora de poder convencer a la población y especialmente a los más jóvenes para que cuidaran su salud pulmonar, evitando, por ejemplo, el consumo de tabaco. Ahora, que la dieta mediterránea se ha convertido en “patrimonio intangible de la humanidad”, de nuevo se promocionará como verdaderamente “cardiosaludable”, pero también hemos de insistir en nuestros artículos de opinión y especialmente en los medios de comunicación, en el hecho de que los alimentos de nuestra “dieta saludable”, también son “pulmosaludables” o “neumosaludables”.

El aceite de oliva, las verduras, los cereales, las legumbres, las frutas, etcétera ayudan a mantener la salud del corazón, pero, sin duda alguna, contribuyen y de una forma decisiva a fomentar la salud de nuestros pulmones, lema ente otras cosas de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica para este año 2010: “El año del Pulmón” (http://www.separ.es/) (http://www.2010yearofthelung.org/).

Y en cuanto a los estilos de vida, ¿qué decir? ¿Hay algo más neumosaludable y pulmosaludable que dejar de fumar o no iniciarse en este hábito que tanto perjudica a nuestros pulmones, pero también a nuestro corazón? ¿Por qué no hermanar estos dos conceptos con el de cardiosaludable? Es posible que la gente entienda mejor la relación directa, inseparable y obligada que los pulmones tienen con el corazón, pero también la de éste con los pulmones. El “oxígeno” de nuestro medio ambiente es totalmente neumosaludable y pulmosaludable, pero ¿cómo lo cuidamos?

Si celebráramos el “Día de la Salud Pulmonar”, podría ser un buen comienzo para reclamar y potenciar estos nuevos términos y nosotros, desde esta tribuna de opinión contribuiremos a ello siempre que podamos, pero son las sociedades científicas, las autoridades sanitarias y los profesionales sanitarios los que deberíamos reflexionar en este sentido. De todos modos, mientras las sociedades científicas no se pongan de acuerdo, también podría la nueva ministra de Sanidad tomar el guante para celebrar este importante día. De momento, a partir de la publicación de este artículo y gracias a Sanitaria 2000, ahora habrá una nueva entrada cuando hagamos la búsqueda en internet. Y esto ahora, en el Siglo XXI sí es importante, sencillamente porque lo que no está en internet, no existe. Démosle tiempo al tiempo.