Publicaciones Científicas

FERRÁN BARBÉ, INVESTIGADOR DEL CIBERES

“El 40 por ciento de los pacientes hipertensos que roncan tienen un síndrome de apnea del sueño”


Los eventos apnéicos favorecen la génesis de la arteriosclerosis

Marta Gómez. Madrid
La relación entre apnea del sueño y enfermedad cardiovascular ha protagonizado una de las mesas de las 3ª Jornadas de Formación, organizadas por el CIBERES. El neumólogo e investigador Ferrán Barbé, del Hospital Arnau de Vilanova de Lleida, ha destacado la importancia de que los médicos de Atención Primaria que manejan sujetos con hipertensión arterial “piensen que detrás de ella, puede haber apnea del sueño”. Asimismo, ha concretado que “el 40 por ciento de los hipertensos que roncan padecen un síndrome de apnea del sueño”.

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Ferrán Barbé.

Por otro lado, este especialista ha abordado la asociación de apnea con accidente cerebrovascular agudo, infarto de miocardio e ictus. En este sentido, ha explicado que existen estudios de asociación longitudinal en los que que aparece una relación “no muy importante” entre estas patologías y la apnea, pero donde se muestra que “afecta fundamentalmente a hombres de mediana edad”.

Barbé también ha abordado cuáles son las bases patogénicas de la apnea del sueño. Al respecto ha indicado que “los eventos apnéicos se asocian a estrés oxidativo, inflamación y aumento de la actividad simpática. Todo ello favorece la aparición de disfunción endotelial, y ésta es el primer paso para la génesis de la arteriosclerosis. De aquí a sufrir un infarto o una embolia sólo hay un paso. Por supuesto, también interviene el condicionante genético”, ha aclarado.

Por último, el investigador del CIBERES también ha expuesto durante la ponencia la terapéutica de la enfermedad. El grupo 35 del CIBERES ha evaluado a medio plazo en cuatro años la incidencia de eventos cardiovasculares y de nuevos diagnósticos de hipertensión en una cohorte de 700 pacientes. Los resultados han mostrado que en los pacientes que siguen tratamiento con CPAP, con un uso de cuatro horas al día, disminuye un 50 por ciento el riesgo de infarto o embolia cerebral.

“El segundo estudio –explica Barbé- muestra las consecuencias de indicar CPAP a pacientes que atiende el médico de Primaria y tienen hipertensión arterial. Se evaluó entonces el tratamiento de CPAP sobre la hipertensión arterial, sin que se interviniese en esta última, y se comprobó que el 40 por ciento de los hipertensos que roncan tienen un síndrome de apnea del sueño”. Además, el trabajo mostró que en los pacientes que usaban CPAP se produjo una disminución de dos milímetros de mercurio en la presión arterial. “Esta reducción se asocia a un descenso de un 25 porciento de padecer un ictus”.