Neumología Autonómica

EN LA INICIATIVA PARTICIPAN PRIMARIA, ESPECIALIZADA Y CENTROS DEPORTIVOS

El Gobierno vasco desarrolla un programa de rehabilitación respiratoria para pacientes con EPOC


Se enmarca en el plan de atención al enfermo crónico de la Consejería de Sanidad

Redacción. Santurtzi
La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es la cuarta causa de mortalidad en el mundo. Esta circunstancia ha llevado a que la atención a pacientes con EPOC se haya convertido en uno de los principales frentes sobre los que actúa la nueva estrategia de la sanidad pública vasca para hacer frente a la cronicidad.

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Juan Bautista Galdiz.

Con estas circunstancias, una comisión de expertos del Parlamento vasco determinó que la EPOC era una patología que requería un plan de actuación que mejorase la rehabilitación de estos pacientes. Por este motivo, “el departamento de Sanidad y Consumo del Gobierno vasco dentro de un programa de rehabilitación en enfermedades crónicas encargó a los servicios de Rehabilitación Respiratoria y de Neumología del Hospital de Cruces (Bizkaia) la puesta en marcha de un novedoso sistema destinado a lograr la máxima rehabilitación de la función respiratoria de los pacientes con EPOC. Estas personas son en su mayor parte ex fumadores con una función respiratoria muy dañada tras años de tabaquismo”, comenta Juan B. Galdiz, neumólogo perteneciente al Laboratorio de Exploración Funcional del Servicio de Neumología del Hospital de Cruces y profesor del departamento de Medicina de la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea.

Este proyecto de rehabilitación respiratoria se ha encuadrado dentro de la estrategia del departamento de Sanidad y Consumo del Gobierno vasco para afrontar el reto de la cronicidad en Euskadi. Así, entre las políticas a las que atiende, se pueden señalar la prevención y promoción de enfermedades crónicas, la responsabilidad y autonomía del paciente y la continuidad asistencial del paciente crónico.

Entre los proyectos estratégicos que se relacionan con este novedoso sistema dirigido a pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica se encuentran la intervención sobre los factores de riesgo (tabaquismo), autoeducación y atención al paciente (paciente activo) y la implementación de una atención clínica integrada.

Rehabilitación en tres niveles asistenciales

Para atender a las necesidades de rehabilitación de estos pacientes, “se elaboró un programa que comprendía tres escalones asistenciales: el ámbito hospitalario (Hospital de Cruces), el extrahospitalario (Hospital San Juan de Dios de Santurtzi) y el de mantenimiento en centros deportivos (en las localidades de Portugalete y Santurtzi)”.

De este modo, “los pacientes con EPOC son enviados por los médicos de Atención Primaria a las consultas de los neumólogos, que son los que deciden si los remiten al servicio de rehabilitación respiratoria”, explica Gáldiz. “Si posteriormente es preciso, reciben en el Hospital de Cruces durante ocho o nueve semanas un programa de rehabilitación que incluye formación educacional y de automanejo, apoyo psicológico, ayuda a la mejoría de las actividades diarias, ventilación dirigida, entrenamiento de los músculos de extremidades inferiores y superiores y en el caso de existencia de debilidad de los músculos respiratorios, entrenamiento de dichos músculos, así como valoración de las necesidades nutricionales del paciente”.

Apoyo extrahospitalario

Sin embargo, el especialista reconoce que “tras el programa hospitalario que el paciente recibe en Cruces, la adhesión al tratamiento por parte de los pacientes es uno de nuestros principales retos”. Por ello, en el programa se incluyó también al Hospital San Juan de Dios de Santurtzi “con el fin de continuar el tratamiento fuera del servicio de referencia pero en un centro hospitalario próximo”. Así, “los pacientes con EPOC que participan en el programa y viven en el entorno de la Margen Izquierda, e incluso de la Zona Minera, acuden al área de Rehabilitación del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi unos tres días por semana a continuar su tratamiento durante otras 8 semanas, aproximadamente”.

El último eslabón de la cadena lo componen los centros deportivos de la zona en la que se está aplicando inicialmente este programa (Portugalete y Santurtzi). “La gran parte del tratamiento lo componen una serie de ejercicios de entrenamiento de los músculos de las extremidades, tanto superiores como inferiores. Esta labor, con el cumplimiento de los preceptivos protocolos y la supervisión por parte de los responsables del programa se puede llevar a cabo en los centros deportivos que más cerca se encuentren del domicilio del paciente”.

Según expone el neumólogo y profesor de la facultad de Medicina y Odontología de la UPV/EHU, “después de cerca de 18 semanas de tratamiento en el ámbito sanitario, es de gran importancia que el paciente se responsabilice en parte del mantenimiento de dicho tratamiento y para ello, es imprescindible ponérselo fácil, para que efectivamente se mantenga durante su enfermedad crónica la reducción de los síntomas y la mejora de su nivel funcional y calidad de vida en la actividad diaria”.