Publicaciones Científicas

SEGÚN VARIOS ESTUDIOS DEL GRUPO DE ASMA DEL CIBERES

Analizan el potencial de la galectina 3 para reducir la sintomatología del paciente asmático


Esta proteína disminuye la interleuquina 5 e inhibe la llegada de eosinófilos al pulmón

Marta Gómez. Madrid
Desde 2002 el Grupo de Asma del CIBER de Enfermedades Respiratorias desarrolla un estudio en el que analiza el papel de la proteína galectina 3 como posible tratamiento frente al asma crónico. Su coordinadora, Victoria del Pozo, explica en qué consiste la investigación.

¿Cómo surge la idea de iniciar el estudio?

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Victoria del Pozo, junto al resto del equipo.

Comprobamos que la proteína galectina 3 disminuía los niveles de interleuquina 5 en células in vitro. Entonces, basándonos en este hallazgo, comprobamos su papel en la reacción asmática alérgica. En esta patología, la célula fundamental es el eosinófilo, que se encuentra como célula inflamatoria en los infiltrados de las vías aereas y que libera sus proteínas tóxicas lo que provoca la sintomatología del individuo asmático. Entonces pensamos que si teníamos una proteína que disminuía la interleuquina 5 (principal citoquina eosinofilopoyetica), podríamos ser capaces de inhibir la llegada de los eosinófilos a los pulmones y así mejorar la sintomatología asmática.

A partir de esta idea, utilizamos un modelo animal de ratas con asma agudo. Comenzamos dando la Galectina-3 en forma de proteína, pero los resultados mostraron falta de efectivadad, ya que llegaba muy poca cantidad a los pulmones de las ratas. Entonces decidimos introducir el gen de la Galectina-3 en un plásmido y tratar las ratas con esta terapia génica, la forma de administración fue mediante aerosol directamente en los pulmones. Así, observamos que las ratas que recibían este tratamiento en forma de aerosol con el plásmido en el que habíamos incluido el gen de la Galectina-3, tenían una mejora en los parámetros de función pulmonar.

Después, nuestro siguiente paso fue probar esta aplicación en el asma crónica, ya que la mayoría de los pacientes tienen cronificada esta patología. Entonces, hicimos un modelo experimental en ratones con asma crónica y lo pusimos a punto. Realizamos pues la misma aproximación y analizamos si si la enfermedad pulmonar y los parámetros de remodelación mejoraban. Finalmente, comprobamos que, mediante terapia génica, había mejoría en los ratones

¿Y en qué situación está ahora la investigación?

Tras este hallazgo, el paso natural siguiente hubiera sido ir a un animal superior, pero esto es muy complicado, porque, aunque sabemos cómo funciona, no sabemos el mecanismo exacto de por qué ocurre. Por este motivo, en estos momentos, la investigación se centra en estudiar el mecanismo que permite que la galectina 3 disminuya la interleuquina 5.

Hemos comprobado que uno de los mecanismos que inician la respuesta inflamatoria son las citoquinas, las cuales tienen que tener su función regulada, y dicha normalización se lleva a cabo mediante unas proteínas supresoras denominadas SOCS. En el asma la supresión de citoquinas está alterada y es en lo que estamos trabajando ahora.

El estudio se está llevando a cabo a nivel in vitro con líneas celulares, pero también con células de pacientes. Tomamos células del esputo de enfermos asmáticos y lo comparamos con individuos sanos.

¿Y cuál es el siguiente paso?

Hacer una aproximación en un animal superior para ver los efectos, no sólo los positivos, sino también los negativos, es decir, si presenta algún efecto adverso en la inmunidad general de los animales que reciben este tratamiento. No hay que olvidar que estamos introduciendo ADN exógeno y el organismo lo reconoce como algo extraño. Hasta el momento, en ratas y en ratones no hemos observado efectos negativos en los parámetros que hemos evaluado, pero esto no significa que no los pueda haber.

Bibliografía