En Primera Persona

COORDINADORA DEL ÁREA DE ENFERMEDADES RESPIRATORIAS DE ORIGEN MEDIOAMBIENTAL

Cristina Martínez: “El neumólogo debe preguntar a su paciente dónde trabaja y vive”


Separ dedica este año a concienciar a la población sobre la importancia de la calidad del aire en la salud respiratoria

Marta Gómez. Madrid
Los niños y los enfermos respiratorios crónicos son los más sensibles a la contaminación del aire, lo que puede provocar un peor desarrollo del sistema respiratorio en los más pequeños, y reagudizaciones en los mayores. Cristina Martínez, coordinadora del Área de Enfermedades Respiratorias de Origen Medioambiental (EROM) explica qué proyectos tienen previstos para combatir este problema.

Separ celebra el Año del Medio Ambiente, ¿qué proyectos tienen previstos llevar a cabo en esta línea?

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Los contaminantes fundamentales son el ozono, los óxidos nitrosos, los hidrocarburos y las partículas suspendidas.

Este año queremos concienciar a la población de la importancia de la calidad del aire para mantener nuestra salud. Así podrán tener los conocimientos necesarios para poder realizar sus autocuidados y convertirse en demandantes de un aire puro.

Vamos a realizar campañas en institutos a través de la creación de unidades didácticas dirigidas a escolares y también nos vamos a acercar al enfermo respiratorio crónico.

Además, cabe destacar que este año van a aprobarse varias directivas sobre el control de emisiones industriales en el Parlamento europeo. Separ, como sociedad científica, se posiciona al lado de otras sociedades científicas europeas como la ERS para solicitar la aprobación de estas directivas y, además, pedir al gobierno que se implementen. Es una oportunidad para reducir las emisiones de óxidos nitrosos de las plantas industriales.

¿De qué manera puede afectar a la salud la contaminación?

Cada vez hay más datos que ponen de manifiesto que los agentes contaminantes afectan sobre todo a los colectivos más susceptibles como son los niños y los enfermos respiratorios crónicos, aunque también a la población general.

Los contaminantes en el ambiente provocan inflamación e irritación de las vías aéreas, tanto en personas sanas como en enfermos respiratorios. No obstante, en los pacientes con asma y EPOC, esto se traduce en un aumento del número de reagudizaciones, hospitalizaciones y la mayor necesidad de medicación. En definitiva, eleva la mortalidad y empeora la calidad de vida.

¿Es la contaminación un factor de riesgo para sufrir patologías respiratorias?

Mientras que los efectos agudos de la contaminación atmosférica han sido bien establecidos, disponemos de menos datos sobre los efectos a largo plazo de la exposición crónica. Los estudios para conocer el efecto de la exposición mantenida a contaminantes tienen mayores dificultades metodológicas. La variabilidad en el agente causal (existencia de diferentes contaminantes, intermitencia en la emisión y la dispersión en el aire), añadido a la movilidad geográfica de los individuos, dificultan el establecimiento de una relación causal entre contaminación ambiental y enfermedad respiratoria. Sin embargo, tenemos datos fiables que muestran que la exposición a la contaminación en las ciudades va a afectar el desarrollo de la función respiratoria en niños y adolescentes.

Los contaminantes fundamentales son el ozono, los óxidos nitrosos, los hidrocarburos y las partículas suspendidas. Sin olvidar el humo del tabaco.

¿El neumólogo está concienciado de lo que implica la contaminación en la patología respiratoria?

Queremos que el neumólogo cada vez tome más conciencia sobre la repercusión del aire contaminado en la salud respiratoria y pregunte al paciente cuál es su entorno laboral y personal. Por ejemplo, una persona que trabaja en la hostelería, está más en contacto con el humo del tabaco y, por tanto, el especialista debe tenerlo en cuenta en sus recomendaciones terapéuticas.

¿Qué tipo de recomendaciones son aconsejables?

El asmático y el paciente de EPOC tienen que saber que la contaminación atmosférica es nociva para su salud; debe evitar la contaminación habitual de su entorno. Si de manera puntual los índices de contaminación se elevan por las condiciones metereológicas, es recomendable el uso de mascarillas y no hacer actividades al aire libre.

No obstante, es importante que el enfermo tome conciencia de que todos podemos poner nuestro granito de arena en la prevención y en la reivindicación de un aire puro.

¿Se producen ahora más reagudizaciones en pacientes respiratorios crónicos por motivo de la contaminación?

No es que se produzcan más, sino que ahora se relacionan los componentes contaminantes con el riesgo de reagudización.