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Lunes, 07 de febrero de 2011  |  NÚMERO 42 Acceda a nuestra hemeroteca
publicaciones  científicas
EMILIO BOUZA, DEL CIBERES, COORDINA TRES ESTUDIOS SOBRE LA ENFERMEDAD
El 25% de los pacientes con gripe A excreta virus en las mucosas una semana después del diagnóstico y pese al tratamiento
Las técnicas de cultivo viral siguen siendo útiles, pero más lentas que la RT-PCR

Redacción. Madrid
Se han publicado recientemente tres estudios de interés para el avance en la investigación de la pandemia de gripe A (H1N12009), coordinados por el jefe del grupo del CIBERES en el Hospital Gregorio Marañón, el profesor Emilio Bouza. Los trabajos, publicados en revistas internacionales, se centran en el diagnóstico y tratamiento.

Emilio Bouza.

El primer estudio, encabezado por Maddalena Gianella y María Alonso y publicado en Clinical Microbiology and Infection -revista oficial de la Sociedad Europea de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas- se orientó a estudiar la duración de la excreción viral y la cinética de la carga viral en los pacientes con diagnóstico confirmado de Gripe A H1N1v pandémica que requirieron ingreso hospitalario durante la temporada de gripe del año 2009. Se constató que el 25 por ciento de los pacientes seguía excretando el virus en las mucosas respiratorias una semana después del diagnóstico, a pesar de haber recibido tratamiento antiviral. La inmunodepresión y la necesidad de ventilación mecánica fueran los factores independientemente asociados a la excreción viral prolongada. Los pacientes con excreción viral prolongada mostraron una estancia hospitalaria más prolongada y complicaciones adicionales, como shock séptico y síndrome de distress respiratorio del adulto (SDRA) comparados con los pacientes sin persistencia prolongada. No se encontró asociación entre una excreción viral prolongada y mortalidad. El análisis de la cinética de la carga viral en nuestra cohorte reveló que los pacientes con mal pronóstico, incluyendo aquellos que fallecieron durante el ingreso y/o desarrollaron SDRA, tenían un máximo de carga viral a los 2-4 días después del diagnóstico, mientras que en el resto de pacientes el valor de carga viral descendía progresivamente desde el día 0.

Un segundo estudio, encabezado por María Alonso y Darío García de Viedma, publicado en Journal of Clinical Virology, se centró en el rastreo de mutaciones de resistencia a inhibidores de neuraminidasa (IN) en un contexto diferente al habitual, en pacientes con infección persistente por la variante pandémica. El estudio realizó una caracterización molecular de todos los aislados seriados de H1N12009 obtenidos de 14 pacientes en los que la infección persistió más allá de siete días tras el diagnóstico microbiológico. En dos de estos pacientes se pudo documentar la infección con cepas sensibles que posteriormente adquirieron mutaciones de resistencia a IN a lo largo de la infección. El primer caso correspondió a un paciente VIH+ que adquirió la mutación de resistencia a los 9 días, mientras que el segundo se trató de un paciente con leucemia mieloide aguda en el que la adquisición de resistencia fue más tardía, a los 37 días tras el diagnóstico. No se identificaron mutaciones de virulencia en los casos con infección persistente. El estudio permitió rastrear la relevancia de la adquisición de resistencias en un entorno de especial interés, como es la infección persistente por la variante 2009, y constatar el diferente ritmo de adquisición de resistencias en los pacientes implicados.

Finalmente, el tercer estudio publicado en Diagnostic Microbiology and Infectious Disease, y encabezado por Paula López y Pilar Catalán, tenía como objetivo comparar la técnica de RT-PCR recomendada para el diagnostico de gripe pandémica H1N1 con las técnicas de cultivo viral (shell-vial y cultivo convencional en tubo). Un objetivo adicional fue comparar dos líneas celulares, MDCK y A549, ampliamente utilizadas en el cultivo de virus respiratorios. Para ello, se realizó un estudio prospectivo comparativo de la RT-PCR con 4 estrategias diagnosticas de cultivo diferentes. Se analizaron 174 exudados nasofaringeos de 125 pacientes. La RT-PCR del CDC mostró una elevada sensibilidad y especificidad para la detección de Influenza A H1N1 comparada con las técnicas de cultivo viral, con un tiempo de detección marcadamente menor. La línea A549 fue tan sensible como la línea MDCK. Con este estudio concluimos que la RT-PCR desarrollada por el CDC es una técnica rápida y sensible para el diagnóstico de la gripe pandémica A H1N1. Las técnicas de cultivo viral siguen siendo útiles pero más lentas que la RT-PCR y además requieren técnicas adicionales de subtipado. La línea celular A549 demostró no inferioridad sobre la línea MDCK.

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