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Lunes, 12 de marzo de 2012  |  NÚMERO 67 Acceda a nuestra hemeroteca
PUBLICACIONES CIENTÍFICAS
INMACULADA ALFAGEME PUBLICA EN ‘ARCHIVOS DE BRONCONEUMOLOGÍA’
Los criterios de discapacidad no reflejan la intensidad de la sintomatología respiratoria
La situación de invalidez actual no contempla adecuadamente las dificultades existentes en las actividades de la vida diaria de estos

Redacción. Madrid
La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) ha analizado el estado actual de la valoración de la discapacidad en los enfermos respiratorios, unos criterios regulados por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. “En el caso de las enfermedades respiratorias, esta evaluación es especialmente complicada ya que se trata de procesos crónicos, interrelacionados con otros sistemas y además con brotes ocasionales, que alternan periodos de normalidad con períodos de limitación funcional importante”, ha explicado Inmaculada Alfageme, firmante del documento ‘Valoración de la discapacidad en los enfermos respiratorios’, publicado en la revista Archivos de Bronconeumología, y presidenta del Comité de Calidad Asistencial de Separ. “Otra dificultad añadida para una justa valoración, es la falta de una aproximación multidisciplinar que considere al paciente en su conjunto, debido a que los síntomas que conllevan las enfermedades respiratorias pueden afectar a su vez a otros sistemas”, ha indicado Alfageme.

Inmaculada Alfageme.

Actualmente, en el Ordenamiento en la Ley General de Seguridad Social se establecen las situaciones objeto de cobertura, prestaciones y requisitos para acceder a reconocimientos de discapacidad. En dicho Ordenamiento se valora la situación de invalidez desde dos perspectivas: las discapacidades neurológicas y las discapacidades traumatológicas, ambas en diferentes grados y múltiples casuísticas. Sin embargo, dichas perspectivas enmarcan de forma difusa la asignación de discapacidad atribuible a deficiencias del aparato respiratorio.

“A diferencia de otros procesos patológicos, el paciente respiratorio no muestra una imagen de incapacidad física aparente ante la sociedad y ante la legislación en materia de invalidez porque los baremos de incapacidad se establecieron en función de limitaciones físicas. La minusvalía no puede verse si el paciente está en reposo, pero no por ello deja de ser invalidante”, ha comentado Beatriz Lara, coordinadora del Año SEPAR 2012 de las Enfermedades Respiratorias Minoritarias, en el que se enmarca el Encuentro Multidisciplinar de Enfermedades Respiratorias Minoritarias de Lleida, donde se ha presentado el estudio.

“Puedo vestirme solo, puedo caminar, puedo asearme. Pero necesito una hora para ponerme la ropa porque me asfixio, tardo media hora en recorrer el camino hasta el kiosco porque necesito pararme unas cinco veces, me ducho sentado porque me fatigo de pie, necesito que me ayuden para secarme el pelo porque me cuesta respirar sosteniendo el secador o no puedo ir al cine porque la tos molesta a los demás”, ha detallado Mª Luz Vila, otra de las coordinadoras del Año Separ 2012 y presidenta de la Asociación de Linfangioleiomiomatosis (LAM), como ejemplo de cómo puede afectar a un paciente una enfermedad neumológica crónica.

Los tratamientos existentes para aliviar tal sintomatología, como la oxigenoterapia o la medicación inhalada, no son percibidos como una ayuda ortopédica y en la mayoría de los casos, no están popularizados de la misma forma que una escayola o una muleta, siendo igual de esenciales. Todos los ciudadanos tienen derecho a una asistencia sanitaria integral y gratuita con independencia de la patología que sufran. Desde este derecho garantizado a la sanidad, los recursos sanitarios deben ser accesibles para los ciudadanos y esto implica también el acceso a técnicas, tratamientos o expertos en el caso de procesos muy concretos.

Considerando el hecho que las enfermedades respiratorias hacen vulnerables a los afectados a desigualdades por la dificultad del diagnóstico, la complejidad de las exploraciones y tratamientos disponibles y el hecho de la condición de crónicos, existen unas normas de carácter general para la valoración de tales deficiencias originadas por enfermedades del aparato respiratorio; y se pueden cuantificar mediante pruebas objetivas. Separ se encuentra en disposición de asesorar a las autoridades sanitarias, a los médicos de empresa y a los peritos en los criterios clínicos, funcionales y exploraciones con mayor evidencia científica y fiabilidad para la correcta y precisa evaluación de los pacientes respiratorios crónicos.

En la valoración del enfermo no se incorporan de forma habitual cuestionarios de calidad de vida, a pesar de que en los últimos años estas medidas de calidad se han impuesto en los pacientes con enfermedad respiratorias ante la evidencia de que los parámetros funcionales aisladamente no reflejan la capacidad para realizar su trabajo ni su actividad cotidiana. La mayor parte de las exploraciones funcionales respiratorias se realizan en reposo.

Después de esta valoración de la situación, el análisis también propone unas líneas de trabajo que permitirían mejorar el escenario existente y delimitar esta valoración para patologías concretas. Es necesaria una difusión de los criterios legales de discapacidad y su forma de valorarlos, mediante iniciativas como talleres o cursos en las que se enseñe a hacer valoraciones funcionales. Asimismo, se precisa incluir una serie de determinaciones que en las enfermedades intersticiales pueden ser representativas del grado de afectación, la validación de los puntos de corte de la espirometría con otros parámetros globales más representativos y con más relación a la calidad de vida y la mortalidad, la inclusión de parámetros radiográficos y la definición de mejores parámetros que reflejan el deterioro de un paciente por cada enfermedad en concreto, separando la EPOC del grupo general.

La voluntad de Separ es actualizar, dar respuesta a la solicitud de las asociaciones de pacientes con enfermedades respiratorias que reclaman una revisión de los criterios actuales. “Hemos realizado un análisis de la situación actual, tanto de la legislación vigente en materia de incapacidad laboral, como de la determinación de los grados y porcentaje de discapacidad, así como de los criterios actualmente vigentes para la asignación de discapacidad atribuible a deficiencias del aparato respiratorio”, ha comentado Eusebi Chiner, secretario general de Separ.
 

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