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Lunes, 30 de mayo de 2011  |  NÚMERO 50 Acceda a nuestra hemeroteca
neumología autonómica
LA NEUMÓLOGA EVA MARTÍNEZ, EN LAS II JORNADAS DE ENFERMERÍA DE LA sociedad valenciana de neumología
“La correcta interpretación de las pruebas diagnósticas del asma requiere una colaboración muy estrecha con Enfermería”
Aunque hay fármacos muy buenos, para que el paciente se beneficie de ellos y la enfermedad se controle, es necesario educar al asmático
Redacción. Madrid
Los autocuidados y la educación del paciente son aspectos fundamentales para mejorar el pronóstico del asma, ya que si el paciente se encuentra bien formado, su calidad de vida aumentará, disminuirá el riesgo de padecer exacerbaciones y se reducirán también los costes sanitarios. Así ha quedado de manifiesto en las II Jornadas de Enfermería, organizadas por el Grupo de Asma de la Sociedad Valenciana de Neumología y acreditadas por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ), con la colaboración de AstraZeneca.

Eva Martínez, coordinadora del Grupo de Asma de la Sociedad Valenciana de Neumología y neumóloga del Hospital de Sagunto, ha explicado que cuando a un paciente se le diagnostica asma se le debe dar información sobre la enfermedad, el uso correcto de los inhaladores, los factores desencadenantes, las medidas de prevención y los planes de autocuidado; y para todo ello, los médicos necesitan el apoyo de la Enfermería.

Esta especialista asegura que los profesionales de Enfermería participan de forma directa en la realización de los métodos objetivos que se emplean para diagnosticar la enfermedad: espirometría, pruebas de provocación, estudios inmunoalérgicos, monitorización del pico-flujo respiratorio y medición de marcadores inflamatorios en el aire exhalado o en esputo.

Por tanto, señala, “la correcta interpretación de estas pruebas por parte del médico requiere una colaboración muy estrecha con Enfermería para que el desarrollo técnico de cada uno de los procedimientos sea el adecuado; por eso estas jornadas de actualización son tan importantes”.

La educación en asma debe ser “un trabajo coordinado entre médicos y enfermeros, porque aunque hay fármacos muy buenos para el asma, para que el paciente se beneficie de ellos y la enfermedad se controle, son necesarias estas intervenciones educativas”, apunta.
Asimismo, esta experta recuerda que en pocos centros sanitarios existen talleres de Enfermería para proporcionar educación al paciente, tal y como se hace con otras enfermedades como la diabetes o la hipertensión. “Nuestro objetivo es intentar reducir esta carencia, tanto en centros de Atención Primaria como Especializada”, añade esta neumóloga.

Actualizar los conocimientos sobre los cuidados de Enfermería y la monitorización de los pacientes asmáticos fueron los principales temas que se abordaron durante las II Jornadas de Enfermería. Asimismo, se analizó el papel de la Enfermería en los estudios diagnósticos del asma y se establecieron las bases de la educación en asma con el fin de controlar mejor los síntomas de la enfermedad. La jornada iba dirigida a aquellos profesionales de la salud que atienden a pacientes con asma, ya fueran médicos o enfermeros.
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