Política de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para recopilar información que ayuda a optimizar su visita. Las cookies no se utilizan para recoger información de carácter personal. Usted puede permitir su uso o rechazarlo, también puede cambiar su configuración siempre que lo desee. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.

¿Quiere recibir Publicación Médica de Neumología en su correo de forma gratuita?
Lunes, 19 de septiembre de 2011  |  NÚMERO 55 Acceda a nuestra hemeroteca
SERVICIO A FONDO
FERNANDO RAMOS-ARGÜELLES DIRIGE EL NUEVO SERVICIO DEL CENTRO MALLORQUÍN
La Clínica Rotger pone en marcha la Unidad de Trastornos del Sueño
La mayor parte de los pacientes acuden a la unidad con una sospecha de apnea obstructiva del sueño

Redacción. Madrid
La Clínica Rotger de Palma de Mallorca acaba de poner en marcha una Unidad de Trastornos del Sueño. Fernando Ramos-Argüelles, neurofisiólogo clínico, dirige este nuevo servicio que pretende ofrecer al paciente un manejo integral de su problema, desde el diagnóstico al tratamiento y el seguimiento de cada caso, en colaboración con otros servicios como Neumología, Otorrinolaringología, Neurología y Medicina Interna.

Ramos-Argüelles revisa las constantes de un paciente junto a la sala de polisomnografía.

Los pacientes son derivados a la Unidad de Trastornos del Sueño por el especialista o médico general que considera que debe ser sometido a una polisomnografía. En este sentido, “la unidad será respetuosa con el médico que envíe al paciente y que, tal vez, opte porque sea solo sometido a la polisomnografía, desarrollando ese mismo especialista el posterior tratamiento”, señala Ramos-Argüelles.

Según detalla el jefe de la unidad, “al paciente se le cita en la clínica a las nueve de la noche, ya cenado, con el pijama y su almohada, algo que algunas personas valoran indispensable para poder dormir”. En la Unidad de Trastornos del Sueño se le coloca en una cama especial, con una serie de electrosensores externos adheridos a diferentes partes del cuerpo, que medirán una serie de variantes. Seis de estos electrodos, colocados en la cabeza, mediarán la actividad cerebral del paciente.

“El objetivo es estudiar las fases 1, 2, 3 y REM del sueño, fases que se van sucediendo ciclos, cinco o seis ciclos a lo largo de toda la noche. Sensores en piernas y mentón medirán la actividad muscular durante el sueño”, explica Ramos-Argüelles.

La mayor parte de pacientes que acuden a la Unidad a realizarse una polisomnografía padecen o se sospecha que padezcan apnea obstructiva del sueño, un síndrome que genera riesgo de trastornos respiratorios y cardiovasculares, como hipertensión arterial, arritmias, angina de pecho e infarto de miocardio o cerebral, y también psicológicos e intelectuales, como dificultad de atención, concentración, depresión nerviosa o menos libido.

Una vez diagnosticada la apnea del sueño se inicia el tratamiento con CPAP, que introduce aire en las vías aéreas, evitando que se obstruyan. En la Unidad de Trastornos del Sueño el operador que observa al paciente mediante la polisomnografía controla la presión del CPAP hasta que los despertares y los ahogos dejan de producirse. Posteriormente al estudio, el paciente comienza a utilizar el CPAP en su domicilio.
 

© 2010 Sanitaria 2000, S.L. - Todos los derechos reservados.  |  QUIÉNES SOMOS  |  SUSCRIPCIÓN