Política de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para recopilar información que ayuda a optimizar su visita. Las cookies no se utilizan para recoger información de carácter personal. Usted puede permitir su uso o rechazarlo, también puede cambiar su configuración siempre que lo desee. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.

¿Quiere recibir Publicación Médica de Neumología en su correo de forma gratuita?
Lunes, 28 de noviembre de 2011  |  NÚMERO 60 Acceda a nuestra hemeroteca
ACTUALIDAD
LOS EXPERTOS PIDEN QUE SE FOMENTE MÁS LA FORMACIÓN CONTINUADA EN ESTE CAMPO
La adherencia a guías de práctica clínica sobre neumonía asociada a ventilación mecánica alcanza el 70 por ciento
Constituye la causa más frecuente de infección adquirida en las Unidades de Cuidados Intensivos y se asocia a una elevada morbimortalidad

Redacción. Madrid
La neumonía asociada a la ventilación mecánica (NAVM) constituye la causa más frecuente de infección adquirida en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), y se asocia a una elevada morbimortalidad. “Su incidencia varía considerablemente de un centro a otro, de una UCI a otra y muy fundamentalmente de un tipo de pacientes a otros”, ha apuntado Emilio Bouza, jefe del Servicio de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid, y director de la Jornada sobre Prevención de la NAVM, organizada por la Fundación de Ciencias de la Salud, en colaboración con GlaxoSmithKline (GSK) y el Centro de Investigación Biomédica en Red sobre Enfermedades Respiratorias (Ciberes), y celebrada en la sede de la Fundación Rafael del Pino.

De izquierda a derecha, Emilio Bouza y Amadeo Petitbò,
director de la Fundación Rafael del Pino.

“Si se habla en términos de densidad de incidencia, la media española se sitúa entre 5 y 20 episodios por 1.000 días de exposición”, según el experto. Su diagnóstico por imagen tiene todavía importantes limitaciones y su diagnóstico microbiológico conlleva tal retraso que los profesionales suelen verse obligados a la administración de un tratamiento empírico durante muchas horas, antes de que se conozca finalmente la causa exacta de la infección para poder implementar el tratamiento más adecuado. “Es esencial hacer esto porque el riesgo de muerte de estos pacientes se incrementa exponencialmente con los días de exposición a la ventilación mecánica”, ha explicado.

“El retraso en el diagnóstico microbiológico suele deberse a que las muestras recogidas pueden estar contaminadas, lo cual obliga a una cauta interpretación de los resultados”, ha afirmado Bouza. “También son habituales los falsos negativos de pacientes sometidos a tratamiento antibiótico”, ha añadido. Esto pone de manifiesto la imperiosa necesidad de técnicas diagnósticas más inmediatas en este campo. Por otro lado, el tratamiento antimicrobiano de la NAVM supone, además de un considerable gasto sanitario, una causa importante de desarrollo de resistencias bacterianas. Por lo tanto, “la actitud clave en el abordaje de la NAVM debe ser su prevención, donde los profesionales se dirijan claramente a lograr la incidencia cero de esta patología”.

Según este experto, la NAVM se puede prevenir en un elevado porcentaje de casos. Las principales medidas preventivas no farmacológicas “tienen que ver con la posición del paciente (lo mejor es que esté semisentado) y con la colocación de los tubos endotraqueales (debe conseguirse que queden estancos para no filtrar secreciones)”, ha explicado. También es muy importante mantener una buena higiene oral con clorhexidina. Como complemento, “los antibióticos en aerosoles que se utilizan para la descontaminación oral y del tubo digestivo constituyen la principal medida preventiva farmacológica”, ha señalado. “La adherencia de los profesionales a las guías de práctica clínica sobre NAVM apenas alcanza el 70 por ciento, por lo que hay que fomentar todavía más la formación continuada”, ha concluido.

© 2010 Sanitaria 2000, S.L. - Todos los derechos reservados.  |  QUIÉNES SOMOS  |  SUSCRIPCIÓN